BUENOS AIRES.- El entrenador interino Guillermo Rivarola dejará tal condición cuando finalice el torneo Apertura para establecerse formalmente como director técnico racinguista por todo el 2005, según indicaron hoy fuentes de la entidad de Avellaneda.
La información ya obraría en poder de Rivarola, a quien el gerenciador Fernando Marín se lo habría comunicado durante un asado que hoy compartió el plantel en el predio de Escobar, luego del entrenamiento matutino.
Los cinco partidos consecutivos que viene de ganar Racing en el torneo Apertura fortalecieron la posición de Rivarola, luego de un comienzo tambaleante con dos derrotas seguidas.
Pero el inexperto sucesor de Ubaldo Fillol supo ganarse los favores del plantel, que respetan y comparten su metodología de trabajo, y ese fue el respaldo imprescindible para que lograra la continuidad.
También colaboró con ello la superación en el rendimiento individual que alcanzaron algunos futbolistas, especialmente Angel 'Matute' Morales, ya que en torno suyo gira todo el funcionamiento ofensivo del equipo.
Y a él se sumó el efectivo delantero Lisandro López, máximo goleador del Apertura con 12 tantos, quien luego de un período de 'sequía', volvió por sus fueros y empezó a perforar arqueros rivales.
Por eso, más allá del resultado, será un feliz final de torneo para Rivarola el del próximo domingo, en el clásico frente a San Lorenzo, más allá del resultado.
Para ese cotejo su única duda pasa por el medio campo, donde el puesto de volante central se dirimirá entre el lesionado Juan Torres, con problemas musculares, y Juan Falcón. Aunque eso es hoy lo de menos para Rivarola, su ayudante Miguel Colombatti y compañía. (Télam)
La información ya obraría en poder de Rivarola, a quien el gerenciador Fernando Marín se lo habría comunicado durante un asado que hoy compartió el plantel en el predio de Escobar, luego del entrenamiento matutino.
Los cinco partidos consecutivos que viene de ganar Racing en el torneo Apertura fortalecieron la posición de Rivarola, luego de un comienzo tambaleante con dos derrotas seguidas.
Pero el inexperto sucesor de Ubaldo Fillol supo ganarse los favores del plantel, que respetan y comparten su metodología de trabajo, y ese fue el respaldo imprescindible para que lograra la continuidad.
También colaboró con ello la superación en el rendimiento individual que alcanzaron algunos futbolistas, especialmente Angel 'Matute' Morales, ya que en torno suyo gira todo el funcionamiento ofensivo del equipo.
Y a él se sumó el efectivo delantero Lisandro López, máximo goleador del Apertura con 12 tantos, quien luego de un período de 'sequía', volvió por sus fueros y empezó a perforar arqueros rivales.
Por eso, más allá del resultado, será un feliz final de torneo para Rivarola el del próximo domingo, en el clásico frente a San Lorenzo, más allá del resultado.
Para ese cotejo su única duda pasa por el medio campo, donde el puesto de volante central se dirimirá entre el lesionado Juan Torres, con problemas musculares, y Juan Falcón. Aunque eso es hoy lo de menos para Rivarola, su ayudante Miguel Colombatti y compañía. (Télam)